Argento de viaje
Termas de Fiambalá vista inferior

El pueblo de Fiambalá, al igual que Tinogasta, se encuentra sobre la ruta nacional 60, en la provincia de Catamarca. Sobre esta misma ruta verás los accesos a distintos pueblos y puntos de interés. En este relato te presentamos las Termas de Fiambalá, el pueblo, sus alrededores y el camino al Paso fronterizo San Francisco, para que sepas qué actividades realizar en tus vacaciones.

¿Qué se puede conocer en Fiambalá y sus alrededores?

Sobre la ruta nacional 60 tenés la entrada a varios pueblos y atracciones. Por ejemplo podés visitar Medanitos y Palo Blanco. En el primero de ellos podés hacer trekking en arena, subir a los médanos o caminar un poco sobre el cauce del río Fiambalá O Saujil, o con más ganas llegar hasta las Dunas de Tatón. Incluso podés animarte al sandboard en el pueblo de Saujil. En Palo Blanco podés dar unas vueltas para conocer sus calles y viviendas, dado que es uno de los pocos pueblos que respeta el tipo de construcción en adobe, original de la zona. Reservate un par de horas al final de la tarde para llegar hasta el camping Gruta Virgen. El predio cuenta con dos preciosas piletas con vista a las sierras por donde mires. Ideal para descansar los pies después de tanto caminar y refrescarte un poco para emprender la vuelta.

Camping Gruta Virgen

Algo que no podés dejar de hacer si estás en la zona, es el recorrido hasta el Paso San Francisco en la Cordillera de los Andes. Se trata de la ruta nacional 60 camino al paso fronterizo con Chile. Son 200 km desde Fiambalá, y alcanza una altura de 4726 metros sobre el nivel del mar. En el camino hay varios puntos para parar a tomar fotos o descansar y dar tiempo al cuerpo a que se acostumbre a la altura. En el km 1393 está la bajada para hacer trekking sobre el río y llegar a unas formaciones en las rocas que asemejan las figuras de dos indios mirándose entre sí. También verás hermosos paisajes de colores con la Quebrada Las Angosturas y el Valle de Chaschuil. De paso por acá también podés parar a conocer la Terma La Gruta.

Más adelante se pueden ver los montes y volcanes conocidos como los Seismiles. Los más conocidos son los cerros Incahuasi, San Francisco, Pissis, y el volcán Ojos del Salado, todos ellos con más de 6000 metros de altura… alguno llegando a los 7000. Finalmente, si quisieras cruzar a Chile por aquí y ver la Laguna Verde, te recomendamos calcular bien el combustible. En este tramo de la ruta no encontrarás estaciones de servicio y el tanque normalmente te alcanzará sólo para llegar al paso de frontera y volver. Si cruzás a Chile tené en cuenta que la aduana para entrar a este país está a 180 km. Llevate abrigo porque acá arriba baja mucho la temperatura y averiguá antes de salir cómo va a estar el clima durante el día, porque si te agarra tormenta no la vas a pasar muy bien.

Como toda zona cuyana, Catamarca tiene su propia producción de vinos de altura. Y Fiambalá forma parte de su Ruta del Vino, con bodegas como Finca Don Diego, Ripoll del Pino y Tizac Wine. Además podés visitar el Museo del Hombre.

Termas de Fiambalá

Las termas son el destino imperdible de la zona. Son un pequeño paraíso ubicado a 17 km del pueblo. El complejo Termas de Fiambalá está inmerso en una quebrada en lo alto de la montaña que, sumado al disfrute de las termas, aumenta la sensación de majestuosidad por las fabulosas vistas que ofrece el paisaje. Podés relajar con una espléndida vista al valle, contrastada con los colores de la roca de la montaña. Da lo mismo que vayas durante cualquiera de las estaciones, las vas a disfrutar tanto con un clima caluroso, como en épocas de frío. El precio de la entrada por persona es realmente accesible y más que razonable para todo lo que ofrece.

  • Termas de Fiambalá frontal
    Una de las piletas de las Termas de Fiambalá

Nace de un río de aguas dulces y termales, al que alrededor le han construido instalaciones totalmente adaptadas para visitantes de todas las edades. Cuenta con 14 piletones de agua termal, que van variando entre los 28 a 51 grados. Cada piletón es diferente al resto, en temperatura, profundidad y forma. Todos hechos en roca y con el fondo cubierto por pequeñas piedras, que se sienten muy agradables al caminar descalzo. La vegetación otorga ambiente y sombra suficiente para no padecer en días de calor. Además cuenta con sectores de quinchos, y mucho lugar para acomodarse sin estar encimados.

Las opciones de hospedaje son varias, tanto dentro y fuera del complejo. Hay cabañas de distintos valores según su ubicación y servicios dentro del complejo. También cuenta con un camping en la entrada, aunque la distancia de éste a los piletones es algo larga y mucho más teniendo en cuenta la pendiente pronunciada por la cual se accede a ellas. También hay restaurant, baños, vestuarios, enfermería, estacionamiento y alquiler de batas. Todas las instalaciones y piletas están provistas de barandas y rampas para la mejor movilidad de todos.

Si visitás las termas con fines terapéuticos, lo recomendable es meterte en el piletón más bajo, de menor temperatura, y luego ir subiendo de a poco. De esta manera el cuerpo se relaja y se adapta mejor al aumento de calor. Luego empezar a bajar de manera escalonada en sentido inverso, así le sacarás el mayor provecho. Lo ideal es hacer este tratamiento tres veces por día, durante nueve días. Aunque con ir uno sólo te aseguramos que salís renovado.

Hay de todo para ver y hacer en Catamarca, el secreto mejor guardado de la Argentina. Te dejamos el enlace de Turismo de Catamarca, sus Termas de Fiambalá y Los Seismiles. Si te gustó esta entrada podés visitar nuestros relatos agrupados por provincia aquí.

                        

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